lunes, 6 de mayo de 2013

Capitulo 19.

Mi madre había llamado.
Esto de verdad me dejó demasiado confundida, no sabía nada de ella durante los últimos 6 meses, no puedo imaginar el motivo de sus llamadas.
Decidí que esto no me afectaría, guardé el móvil en una de las cómodas y me dirigí al estudio, necesitaba esa seguridad que me proporcionaba estar entre los brazos de Chris escuchando el latido de su corazón, sintiendo el movimiento de su pecho al respirar y sus manos acariciando mi cabello.
La casa estaba en total silencio, bajé cuidadosamente las escaleras hacia el estudio donde se encontraba Christofer.
-¿Chris?- empujé suavemente la puerta-. El se giró de la silla y me volteó a ver sorprendido. -_____! ¿Qué haces aquí?- se levantó de la silla-. -Vine a saludar... y tu... ¿qué hacías?-pregunté-. -Estaba... revisando papeles- miro el escritorio desordenado-. -Claro... no mientas! jajaja, tu estabas dormido- inquirí-. -Esta bien! lo admito estaba dormido- dijo mientras se despeinaba el cabello-. -Y bueno ¿ibas a hacer algo más después de esa siesta?- pregunté-. 
-Iba a subir a verte dormir como un ángel- rió-. -Pero veo que no puedes dormir, ven- me extendió la mano-. La tomé y me atrajo hacia él con un suave movimiento, colocó su mano en mi cintura y yo en su hombro, de pronto bailábamos al ritmo de una canción imaginaria riendo y girando ligeramente, Christofer se detuvo. -¿Qué pasa?- pregunté-. -Nada es solo que disfruto cada momento en el que estoy contigo- me miro sonriente-. -Lo se, aunque en ocasiones estar contigo es tan... irreal, aún no puedo creer que soy la novia de Christofer Drew-. -Muchos lo llaman destino- dijo abrazandome-.
Chris fue a acostarse al sofá, yo le seguí y tan solo me refugié entre sus brazos con la cabeza sobre su pecho y ahí estaba él, aquella persona que puede crear para mi un ambiente de relajación y seguridad en donde solo él y yo existimos. -Chris...- susurré-. -¿Qué pasa?- preguntó mirando el techo-.
-Tu sabes que nunca te ocultaría algo ¿verdad?- pregunté con tono de preocupación-. -Eso lo se- dijo tranquilamente mientras acariciaba mi mejilla-. -¿Pasó algo?- preguntó aún tranquilo-. -No, todo esta bien- sonreí-. 
Ambos callamos, el tiempo paso y me quede dormida.
Desperté en mi habitación, el ruido del móvil me despertó, abrí el cajón de la cómoda donde lo había guardado la otra noche, esta vez no me fije en el número de quien estaba llamado tan solo contesté pensando que era Christofer. -Chris! amor! ¿cómo estas?- contesté emocionada-. -¿Qué Chris?-. preguntó la voz al teléfono-. -¿Eh? ¿quien habla?- musité-. -¿_____? habla tu madre- respondió con tono serio-. En ese momento sentí como mi corazón dio un vuelco. -¿Qué quieres?- dije fríamente-. -¡Necesitamos hablar! ¡¿dime que has estado haciendo de tu vida!? Dime como es que dejó a mi hija en una ciudad cualquiera tomando clases en un instituto cualquiera y de pronto aparece en todas las revistas saliendo con vago adicto!- inquirió furiosa-. 
-¡¿Qué!?, ¿de que rayos estas hablando?- grité-. -¡Él no es un vago adicto-. 
-Claro que lo es, ¡tan solo míralo!-. -Tu no entiendes nada, ¡nunca lo has hecho! por eso me abandonaste en ese lugar, a mi suerte sin preguntarte si quería estar ahí y si solo haz llamado para venir con reproches no quiero perder mi tiempo escuchándote ¡ya no!- grité y colgué-. De pronto Christofer entró a la habitación -¿Quién te llamó?-. -Mi madre- respondí aún enojada-. 
No quería discutir con él así que salí de casa para calmarme un poco.
Pasadas las horas regresé, todos estaban como siempre en sus respectivas habitaciones, entré a la cocina también bacía, abrí la nevera en busca de comida, encontré un tazón con ensalada dentro, lo saqué y me serví. Al cerrar la puerta de la nevera Christofer apareció a mi lado. -¡Joder Christofer! te he dicho que odio cuando haces eso- dije algo molesta-. -Disculpa no fue mi intención, ahora ¿podrías explicarme la discusión con tu madre?- se sentó en la barra-. Me quede callada unos minutos mientras pensaba como le explicaría todo eso. -Verás... mi madre y yo nunca hemos tenido una buena relación ya que ella es demasiado perfeccionista y simplemente a mi eso no me va- aclaré mientras comía-. -Esta bien, tan solo quiero ayudarte con tus problemas o simplemente estar ahí para ti- respondió mientras besaba mi hombro y salía de la cocina-. Al terminar con la ensalada recogí la cocina y subí a dormir, al entrar pude ver a Christofer dormir profundamente así que solo me acosté a su lado para no despertarlo. 

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