domingo, 8 de junio de 2014

Trampoline. Capitulo 3



***No puedo creer que tenga dos años sin subir algo a este blog, ya extrañaba escribir algo aquí, espero que haya gente leyendome aún, de todas formas terminare de subir esta fanfic**



Después de repasar mentalmente cada acontecimiento de la noche me metí debajo de las mantas de mi cama y tomé mi celular, llamé a Mellie para contarle todo pero un ruido me sorprendió y de un saltó salí de la cama.
Me dirigí hacia la ventana del balcón recorrí la cortina y me sorprendí al verlo ahí afuera esperando a que lo dejara entrar, abrí la puerta y lo deje entrar aún sin poder articular una palabra me quede mirándolo mientras el observaba curioso mi habitación.

-Te llamo luego Mellie- respondí en voz baja. -De acuerdo ______ hablaremos mañana pero tienes que contarme todo- respondió emocionada. -Lo haré- susurré y colgué.

-¡Vaya! esto ha cambiado mucho desde la última vez que estuve aquí- me miró divertido. -Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que estuviste aquí- respondí con una media sonrisa. -Era divertido- dijo sentándose en mi cama.

Mi estómago volvió a dar un vuelco y mi corazón comenzó a latir a mil por hora, lo miré de nuevo y volvió a dedicarme una de sus radiantes sonrisas.

-¿Me extrañaste?- preguntó ladeando la cabeza. Solté un gran suspiro. -Me hiciste falta- respondí sentándome a su lado. -Eras mi mejor amigo- sonreí mientras empezaba a recordar cuando Christofer venía a mi casa y pasábamos horas jugando. -Disfrutaba esas tardes contigo- sonrió.

Me invadió el sueño y solté un bostezo. -Disculpa por haber venido pero tenía tantas ganas de verte un par de horas más pero creo que es mejor que te deje descansar- dijo mientras se levantaba de la cama.
En ese momento sentí una gran melancolía. -¡No!- respondí aceleradamente. -Esta bien si te quedas, no estoy tan cansada- respondí más calmada. El me miró por unos segundos y se volvió a sentar a mi lado.
 -De acuerdo- respondió mientras se quitaba los zapatos y la chaqueta.
Terminó de quitarse la chaqueta y se acostó a mi lado. -Vamos quiero seguir hablando- tomó mi mano y me haló hacia él.

Me sorprendía su actitud, la comodidad con la que se comportaba conmigo, como si fuera ayer cuando solía venir a diario a mi casa para pasar toda la tarde conmigo. Estaba a su lado escuchando cada una de sus palabras, observando cada gesto o facción de su rostro tratando de ver si aún quedaba algo del antiguo Christofer, sólo su mirada no había cambiado, aún tenía esa mirada cálida que lograba hacerme sentir tan feliz pero todo lo demás había cambiado en él.
Se veía emocionado,  me contó como es que decidió comenzar con su banda, después de terminar la preparatoria decidió dejar la escuela y formar una banda, al principio Nancy y su padre no lo querían aceptar e incluso sus hermanos así que tuvo que vivir en su auto por un par de meses para demostrar que era un asunto serio lo de la banda.

Me parecía tan decidido y apasionado cuando hablaba sobre su banda y sus proyectos musicales, podía notar lo feliz que eso le hacía y la emoción que se marcaba claramente en sus ojos al contarme con cada detalle cada uno de sus conciertos, yo lo escuchaba atenta pero evitaba hacer contacto visual con él, aún me sentía nerviosa por su llegada y algo incomoda.

Pasaron dos o tres horas, yo estaba cansada y hubo momentos donde dejé de escuchar su voz y comenzaba a quedarme dormida pero volvía a enfocarme en la conversación, no quería que se diera cuenta de lo cansada que estaba y decidiera irse, quería prolongar su estancia en mi habitación. De pronto se levantó y se sentó al borde de la cama como si hubiera olvidado algo importante, me senté a su lado. -¿Qué pasa?- pregunté. -¿Qué hora es?- preguntó. -Las 3:00 a.m.- respondí en un bostezo. Hubo silencio por un rato hasta que escuchamos que la puerta del cuarto frente al pasillo se abrió, ambos saltámos de la cama en dirección al balcón, recorrí la cortina y abrí la puerta. -Debo irme- dijo en voz baja. Me dio un pequeño beso en la frente y bajo por la orilla del balcón y caminó en dirección a su casa.

Mi madre abrió la puerta, parecía estar confundida por todo el vino que había bebido con la madre de Christofer en la cena, -Hola, hem... no podía dormir así que decidí salir a respirar aire en el balcón-respondí nerviosa. -Bien...- respondió entrecerrando los ojos. -Iré a dormir, descansa- respondió mientras regresaba a su cuarto. Solté un gran suspiro y regresé a la cama, me quedé un rato viendo el lugar donde Christofer había estado acostado y tomé la almohada y la rodeé con mi brazos, tenía su olor, después de unos minutos me quedé dormida.


                                 ********                                                          

Me desperté al escuchar la alarma de mi celular eran las 7 y afortunadamente mi primera clase del día empezaba a las 10 así que tenía suficiente tiempo para arreglarme, bajé  mi madre ya se había ido a trabajar, supuse que después de la cena de ayer estaría cansada así que me vestí y salí a comprar algunas cosas para hacer la cena de hoy.

Regresé a casa del supermercado, tenía un mensaje en mi celular, era Mellie, tomé mi teléfono y la  llamé.
-Hola ¿qué pasa?- pregunté -El profesor de biología a cambiado la presentación para hoy y aún no tenemos nada, estoy en la biblioteca ven rápido-. Colgué y salí de mi casa.
Cuando llegué a la escuela y fui a la biblioteca vi a Mellie sentada en una mesa durmiendo.
-Hey- la desperté. -Al fin llegas- suspiro. -Perdona, creí que tendríamos más tiempo para esto-. -No importa fue algo inesperado pero para tu suerte tienes una amiga muy eficaz y he dejado todo listo- dijo sonriente.

Salimos de la biblioteca y nos fuimos al laboratorio, al llegar el profesor ya estaba sentado en su escritorio bebiendo café. -Buenos días- dije. -Buenos días, espero tengo todo listo para la presentación de hoy-. -Así es- respondió Mellie al instante.

Ambas preparamos el equipo para proyectar las diapositivas de nuestra presentación y poder explicar nuestro proyecto.
A la mitad de nuestra presentación, me distraje un momento y voltee en dirección a la puerta, -¡Christofer!- abrí más los ojos. Christofer estaba ahí parado en el marco de la puerta observando nuestra presentación. -Señorita _______... No debería distraerse- espetó el profesor. -Claro- respondí -Para concluir nuestra presentación incluimos las fuentes de consulta así podrá comparar la información que esta en nuestro trabajo escrito- mencioné.
-De acuerdo, hasta ahora su presentación ha sido suficiente, no encuentro error alguno y pienso que esto sería suficiente para poder acreditar la materia- Mellie y yo estabamos muy emocionadas, ambas nos abrazamos. -Pero... les enviaré por correo mi decisión en cuanto termine de revisar el proyecto escrito- dijo el profesor mientras recogía sus cosas y se retiraba del salón.

Mellie soltó un suspiró mientras guardabamos las cosas de nuestra presentación. -Estaba tan nerviosa- comentó. -Lo sé, yo también- de pronto recordé que Christofer estaba en la puerta, me di la vuelta y ahí estaba parado a escasos metros de distancia. -Hola- dijo mientras se acercaba. -Hola respondí- ¿Qué haces aquí?- pregunté. -Tu madre me pidió que viniera por ti, ella y mi madre nos invitaron a cenar, nos están esperando en ese restaurante de comida italiana que esta a unas calles-

Comida... con Christofer... no lo podía creer iba a estar con él gran parte de la noche. Sentí como mi corazón comenzó a latir con más fuerza y de pronto.. -En ese caso yo terminaré de guardar todo esto- Escuché la voz de Mellie y recordé que estaba ahí. -¿No tienes problema con eso?- pregunté.
-En absoluto diviértanse los dos- dijo mientras me guiñaba un ojo. -De acuerdo, por cierto me llamo Chris- -Mucho gusto- respondió Mellie. -Vamos _____ tenemos que irnos- dijo Chris mientras tomaba mi mano. Me despedí de Mellie.

Ambos salimos al estacionamiento y subimos a su auto. -Así que el restaurante y nuestras madres...- mencione. -No lo creo- Chris sacó su teléfono del bolsillo y llamó a su madre. -¿Hola?- esperó unos segundos. -Me temo que ______ se siente algo mal, no es nada de que preocuparse, un pequeño dolor de cabeza, así que la llevaré a casa para que descanse- -De acuerdo te veo luego adiós-.

-Tu madre dice que tomes algo para el dolor y que trates de dormir temprano no como ayer por la noche- dijo mientras miraba el camino y sonreía.
-¿Por qué les dijiste eso? ¿y a dónde vamos?- pregunté al darme cuenta de que no estábamos yendo por el camino hacia mi casa. -Ya lo verás- de nuevo sonrió.











Trampoline Capitulo 2.


-Hola- me miró. Lo miré unos segundos y después reaccioné. -Hola- respondí con una sonrisa boba.
-Tengo que bajar- dije apresuradamente. -Esta bien, hablaremos luego- respondió con una media sonrisa.
Corrí escaleras abajo y entré a la cocina donde Nancy y mi madre estaban tomando vino y reían animadamente. -¡Vaya! Mírate haz crecido y cambiando tanto, Christofer estaba ansioso por verte- corrió a abrazarme. -Gracias, me alegro de verla otra vez- respondí riendo nerviosamente.
La cena fue rápida y tranquila.

                                                                               ****
-Creo que necesitas ayuda para limpiar la cocina y la barra- dijo Nancy algo alegre por el vino. -No te preocupes querida me encargaré de esto después- respondió mi madre igual de alegre. -Oh! no insisto- Nancy tomo a mi madre por los hombros y entre risas ambas entraron en la cocina.

El corazón me dio un vuelco al quedarme en la estancia sola con Christofer, no sabía que hacer y el nerviosismo se apoderaba de mi.
-Ese vestido te va bien- le escuché decir. -Gracias- respondí en voz baja. -¿Quieres algo de beber?- pregunté levantándome del sofá. -Vino esta bien- respondió con una sonrisa encantadora.
Me dirigí a la cava, tome una botella y una copa y comencé a servir. -¿Y como ha ido todo por aquí?- me sacó de mis pensamientos. -Bien, supongo jaja- respondí. Comenzó a acercarse más y más a mi, esto era tan similar a mi sueño que un escalofrío recorrió mi cuello hasta llegar a mi nuca y me di cuenta que ese escalofrío eran los dedos de Christofer acariciándome suavemente.
Me giré le dí la copa y regresé al sofá, él me siguió y se sentó a mi lado poniendo su rodilla junto a la mía.
-¿Y como ha ido tu vida desde que te mudaste de Joplin?- me aventuré a preguntar. Me miro unos instantes y sonrío con gran ternura. -Ha estado bien, deje la escuela y comencé una banda hemos hecho varias presentaciones y ahora que lo mencionas habrá una inauguración de un lugar cercano aquí llamado Ganesha, mi banda y yo tocaremos para la inauguración el viernes y me gustaría que vinieras- respondió terminándose la copa de vino.
Lo miré expectante. -Claro me encantaría- respondí. Mi madre y la madre de Christofer salieron de la cocina riendo. -Bueno...- dijo Nancy -Creo que es hora de irnos- Christofer se levantó ayudo a sostenerse en pie a su madre. -Déjenme llevarlos- respondió mi madre. -No es necesario nos mudamos a la casa de al lado-. ¡Oh vaya! pensé. -Eso explica el camión de la mudanza por la mañana- puntualizó mi madre.

Ambos nos despedimos y al besar mi mejilla un escalofrío me recorrió por completo. -Te veo el viernes- susurró a mi oído haciéndome cosquillas con su aliento.

Subí a mi habitación y encendí la lampara de la mesa de noche, me quité los zapatos y el vestido, me puse un short y una blusa para dormir pero aún me sentía nerviosa e inquieta, mi pulso se había calmado y las manos ya no me temblaban debido al nerviosismo, aún así tenía una sensación extraña, mi cuerpo no lo demostraba pero aún me sentía nerviosa, con una sensación de vértigo llenaba mi estómago.

Me quede acostada en la cama intentando adivinar lo que me estaba ocurriendo...