domingo, 8 de junio de 2014

Trampoline. Capitulo 3



***No puedo creer que tenga dos años sin subir algo a este blog, ya extrañaba escribir algo aquí, espero que haya gente leyendome aún, de todas formas terminare de subir esta fanfic**



Después de repasar mentalmente cada acontecimiento de la noche me metí debajo de las mantas de mi cama y tomé mi celular, llamé a Mellie para contarle todo pero un ruido me sorprendió y de un saltó salí de la cama.
Me dirigí hacia la ventana del balcón recorrí la cortina y me sorprendí al verlo ahí afuera esperando a que lo dejara entrar, abrí la puerta y lo deje entrar aún sin poder articular una palabra me quede mirándolo mientras el observaba curioso mi habitación.

-Te llamo luego Mellie- respondí en voz baja. -De acuerdo ______ hablaremos mañana pero tienes que contarme todo- respondió emocionada. -Lo haré- susurré y colgué.

-¡Vaya! esto ha cambiado mucho desde la última vez que estuve aquí- me miró divertido. -Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que estuviste aquí- respondí con una media sonrisa. -Era divertido- dijo sentándose en mi cama.

Mi estómago volvió a dar un vuelco y mi corazón comenzó a latir a mil por hora, lo miré de nuevo y volvió a dedicarme una de sus radiantes sonrisas.

-¿Me extrañaste?- preguntó ladeando la cabeza. Solté un gran suspiro. -Me hiciste falta- respondí sentándome a su lado. -Eras mi mejor amigo- sonreí mientras empezaba a recordar cuando Christofer venía a mi casa y pasábamos horas jugando. -Disfrutaba esas tardes contigo- sonrió.

Me invadió el sueño y solté un bostezo. -Disculpa por haber venido pero tenía tantas ganas de verte un par de horas más pero creo que es mejor que te deje descansar- dijo mientras se levantaba de la cama.
En ese momento sentí una gran melancolía. -¡No!- respondí aceleradamente. -Esta bien si te quedas, no estoy tan cansada- respondí más calmada. El me miró por unos segundos y se volvió a sentar a mi lado.
 -De acuerdo- respondió mientras se quitaba los zapatos y la chaqueta.
Terminó de quitarse la chaqueta y se acostó a mi lado. -Vamos quiero seguir hablando- tomó mi mano y me haló hacia él.

Me sorprendía su actitud, la comodidad con la que se comportaba conmigo, como si fuera ayer cuando solía venir a diario a mi casa para pasar toda la tarde conmigo. Estaba a su lado escuchando cada una de sus palabras, observando cada gesto o facción de su rostro tratando de ver si aún quedaba algo del antiguo Christofer, sólo su mirada no había cambiado, aún tenía esa mirada cálida que lograba hacerme sentir tan feliz pero todo lo demás había cambiado en él.
Se veía emocionado,  me contó como es que decidió comenzar con su banda, después de terminar la preparatoria decidió dejar la escuela y formar una banda, al principio Nancy y su padre no lo querían aceptar e incluso sus hermanos así que tuvo que vivir en su auto por un par de meses para demostrar que era un asunto serio lo de la banda.

Me parecía tan decidido y apasionado cuando hablaba sobre su banda y sus proyectos musicales, podía notar lo feliz que eso le hacía y la emoción que se marcaba claramente en sus ojos al contarme con cada detalle cada uno de sus conciertos, yo lo escuchaba atenta pero evitaba hacer contacto visual con él, aún me sentía nerviosa por su llegada y algo incomoda.

Pasaron dos o tres horas, yo estaba cansada y hubo momentos donde dejé de escuchar su voz y comenzaba a quedarme dormida pero volvía a enfocarme en la conversación, no quería que se diera cuenta de lo cansada que estaba y decidiera irse, quería prolongar su estancia en mi habitación. De pronto se levantó y se sentó al borde de la cama como si hubiera olvidado algo importante, me senté a su lado. -¿Qué pasa?- pregunté. -¿Qué hora es?- preguntó. -Las 3:00 a.m.- respondí en un bostezo. Hubo silencio por un rato hasta que escuchamos que la puerta del cuarto frente al pasillo se abrió, ambos saltámos de la cama en dirección al balcón, recorrí la cortina y abrí la puerta. -Debo irme- dijo en voz baja. Me dio un pequeño beso en la frente y bajo por la orilla del balcón y caminó en dirección a su casa.

Mi madre abrió la puerta, parecía estar confundida por todo el vino que había bebido con la madre de Christofer en la cena, -Hola, hem... no podía dormir así que decidí salir a respirar aire en el balcón-respondí nerviosa. -Bien...- respondió entrecerrando los ojos. -Iré a dormir, descansa- respondió mientras regresaba a su cuarto. Solté un gran suspiro y regresé a la cama, me quedé un rato viendo el lugar donde Christofer había estado acostado y tomé la almohada y la rodeé con mi brazos, tenía su olor, después de unos minutos me quedé dormida.


                                 ********                                                          

Me desperté al escuchar la alarma de mi celular eran las 7 y afortunadamente mi primera clase del día empezaba a las 10 así que tenía suficiente tiempo para arreglarme, bajé  mi madre ya se había ido a trabajar, supuse que después de la cena de ayer estaría cansada así que me vestí y salí a comprar algunas cosas para hacer la cena de hoy.

Regresé a casa del supermercado, tenía un mensaje en mi celular, era Mellie, tomé mi teléfono y la  llamé.
-Hola ¿qué pasa?- pregunté -El profesor de biología a cambiado la presentación para hoy y aún no tenemos nada, estoy en la biblioteca ven rápido-. Colgué y salí de mi casa.
Cuando llegué a la escuela y fui a la biblioteca vi a Mellie sentada en una mesa durmiendo.
-Hey- la desperté. -Al fin llegas- suspiro. -Perdona, creí que tendríamos más tiempo para esto-. -No importa fue algo inesperado pero para tu suerte tienes una amiga muy eficaz y he dejado todo listo- dijo sonriente.

Salimos de la biblioteca y nos fuimos al laboratorio, al llegar el profesor ya estaba sentado en su escritorio bebiendo café. -Buenos días- dije. -Buenos días, espero tengo todo listo para la presentación de hoy-. -Así es- respondió Mellie al instante.

Ambas preparamos el equipo para proyectar las diapositivas de nuestra presentación y poder explicar nuestro proyecto.
A la mitad de nuestra presentación, me distraje un momento y voltee en dirección a la puerta, -¡Christofer!- abrí más los ojos. Christofer estaba ahí parado en el marco de la puerta observando nuestra presentación. -Señorita _______... No debería distraerse- espetó el profesor. -Claro- respondí -Para concluir nuestra presentación incluimos las fuentes de consulta así podrá comparar la información que esta en nuestro trabajo escrito- mencioné.
-De acuerdo, hasta ahora su presentación ha sido suficiente, no encuentro error alguno y pienso que esto sería suficiente para poder acreditar la materia- Mellie y yo estabamos muy emocionadas, ambas nos abrazamos. -Pero... les enviaré por correo mi decisión en cuanto termine de revisar el proyecto escrito- dijo el profesor mientras recogía sus cosas y se retiraba del salón.

Mellie soltó un suspiró mientras guardabamos las cosas de nuestra presentación. -Estaba tan nerviosa- comentó. -Lo sé, yo también- de pronto recordé que Christofer estaba en la puerta, me di la vuelta y ahí estaba parado a escasos metros de distancia. -Hola- dijo mientras se acercaba. -Hola respondí- ¿Qué haces aquí?- pregunté. -Tu madre me pidió que viniera por ti, ella y mi madre nos invitaron a cenar, nos están esperando en ese restaurante de comida italiana que esta a unas calles-

Comida... con Christofer... no lo podía creer iba a estar con él gran parte de la noche. Sentí como mi corazón comenzó a latir con más fuerza y de pronto.. -En ese caso yo terminaré de guardar todo esto- Escuché la voz de Mellie y recordé que estaba ahí. -¿No tienes problema con eso?- pregunté.
-En absoluto diviértanse los dos- dijo mientras me guiñaba un ojo. -De acuerdo, por cierto me llamo Chris- -Mucho gusto- respondió Mellie. -Vamos _____ tenemos que irnos- dijo Chris mientras tomaba mi mano. Me despedí de Mellie.

Ambos salimos al estacionamiento y subimos a su auto. -Así que el restaurante y nuestras madres...- mencione. -No lo creo- Chris sacó su teléfono del bolsillo y llamó a su madre. -¿Hola?- esperó unos segundos. -Me temo que ______ se siente algo mal, no es nada de que preocuparse, un pequeño dolor de cabeza, así que la llevaré a casa para que descanse- -De acuerdo te veo luego adiós-.

-Tu madre dice que tomes algo para el dolor y que trates de dormir temprano no como ayer por la noche- dijo mientras miraba el camino y sonreía.
-¿Por qué les dijiste eso? ¿y a dónde vamos?- pregunté al darme cuenta de que no estábamos yendo por el camino hacia mi casa. -Ya lo verás- de nuevo sonrió.











Trampoline Capitulo 2.


-Hola- me miró. Lo miré unos segundos y después reaccioné. -Hola- respondí con una sonrisa boba.
-Tengo que bajar- dije apresuradamente. -Esta bien, hablaremos luego- respondió con una media sonrisa.
Corrí escaleras abajo y entré a la cocina donde Nancy y mi madre estaban tomando vino y reían animadamente. -¡Vaya! Mírate haz crecido y cambiando tanto, Christofer estaba ansioso por verte- corrió a abrazarme. -Gracias, me alegro de verla otra vez- respondí riendo nerviosamente.
La cena fue rápida y tranquila.

                                                                               ****
-Creo que necesitas ayuda para limpiar la cocina y la barra- dijo Nancy algo alegre por el vino. -No te preocupes querida me encargaré de esto después- respondió mi madre igual de alegre. -Oh! no insisto- Nancy tomo a mi madre por los hombros y entre risas ambas entraron en la cocina.

El corazón me dio un vuelco al quedarme en la estancia sola con Christofer, no sabía que hacer y el nerviosismo se apoderaba de mi.
-Ese vestido te va bien- le escuché decir. -Gracias- respondí en voz baja. -¿Quieres algo de beber?- pregunté levantándome del sofá. -Vino esta bien- respondió con una sonrisa encantadora.
Me dirigí a la cava, tome una botella y una copa y comencé a servir. -¿Y como ha ido todo por aquí?- me sacó de mis pensamientos. -Bien, supongo jaja- respondí. Comenzó a acercarse más y más a mi, esto era tan similar a mi sueño que un escalofrío recorrió mi cuello hasta llegar a mi nuca y me di cuenta que ese escalofrío eran los dedos de Christofer acariciándome suavemente.
Me giré le dí la copa y regresé al sofá, él me siguió y se sentó a mi lado poniendo su rodilla junto a la mía.
-¿Y como ha ido tu vida desde que te mudaste de Joplin?- me aventuré a preguntar. Me miro unos instantes y sonrío con gran ternura. -Ha estado bien, deje la escuela y comencé una banda hemos hecho varias presentaciones y ahora que lo mencionas habrá una inauguración de un lugar cercano aquí llamado Ganesha, mi banda y yo tocaremos para la inauguración el viernes y me gustaría que vinieras- respondió terminándose la copa de vino.
Lo miré expectante. -Claro me encantaría- respondí. Mi madre y la madre de Christofer salieron de la cocina riendo. -Bueno...- dijo Nancy -Creo que es hora de irnos- Christofer se levantó ayudo a sostenerse en pie a su madre. -Déjenme llevarlos- respondió mi madre. -No es necesario nos mudamos a la casa de al lado-. ¡Oh vaya! pensé. -Eso explica el camión de la mudanza por la mañana- puntualizó mi madre.

Ambos nos despedimos y al besar mi mejilla un escalofrío me recorrió por completo. -Te veo el viernes- susurró a mi oído haciéndome cosquillas con su aliento.

Subí a mi habitación y encendí la lampara de la mesa de noche, me quité los zapatos y el vestido, me puse un short y una blusa para dormir pero aún me sentía nerviosa e inquieta, mi pulso se había calmado y las manos ya no me temblaban debido al nerviosismo, aún así tenía una sensación extraña, mi cuerpo no lo demostraba pero aún me sentía nerviosa, con una sensación de vértigo llenaba mi estómago.

Me quede acostada en la cama intentando adivinar lo que me estaba ocurriendo...




jueves, 8 de mayo de 2014

Trampoline Capitulo 1.




-Sólo quiero saber si tu sientes lo mismo- declaró con nerviosismo en la mirada y  un tierno titubeo en sus labios. -Sí- respondí abrumada por su declaración. -Ha pasado tanto tiempo, espere tanto...- Con cada palabra el se acercaba cada vez más, mi cuerpo comenzaba a perder el control, mis manos estaban cada vez más frías por el nerviosismo, comencé a morder mis labios, sentí el dulce roce de sus dedos en mi barbilla y el espacio entre nosotros se reducía drástica y lentamente.
                                    
                                      ****

-¡_________ llegarás tarde!- desperté sobresaltada al escuchar a mi madre llamarme a gritos.
-¡Ya voy!- contesté molesta-.

Sabía que era un sueño, de nuevo estaba soñando con él, pero ahora era diferente, el Christofer de mis sueños no se parecía en nada al niño de 11 años que solía ser mi mejor amigo, el Christofer con el que soñaba ahora era un joven, aunque no podía imaginar su rostro en mis sueños pero si esa silueta madura que tanto anhelaba ver.
Terminé de alistarme media hora después, bajé corriendo las escaleras y crucé la sala de estar hasta la cocina donde mi madre se encontraba preparándome el desayuno.
-¿Dormiste bien?-. -No, tuve un sueño extraño- respondí mientras ponía la mesa.
-¿Qué soñaste?- preguntó mientras buscaba en la nevera. -No lo sé, pero creo que tenía que ver con Christofer-. -¿El hijo de los Ingle?- preguntó abriendo los ojos de par en par. -Si- respondí.
-¡Vaya! que coincidencia, su madre Nancy ¿la recuerdas? me llamó hoy dándome una gran sorpresa, al parecer ellos regresar a su antigua casa aquí en Joplin-. -¿Qué?- me quedé helada al escuchar eso.
-Como lo escuchas- respondió al sentarse conmigo a la mesa.
Media hora después salí de mi casa, tomé el autobús y me dirigí a la escuela.


                                      ****
-¡Mellie!-corrí a abrazarla-. -¡______! te he extrañado-respondió mientras me abrazaba.
Mellie es mi mejor amiga, una de las personas más cercanas a mi, ella era nueva en la escuela cuando comenzamos a hablar y yo me había quedado sin amigos por la partida de Christofer y su familia, así que de inmediato nos volvimos muy buenas amigas.

-¿Qué tal tus vacaciones?-preguntó emocionada. -Estuvieron bien, pude visitar a mi padre- respondí.
Cuando nací mis padres ya estaban separados así que cada verano voy al apartamento que tiene en Brooklyn.
-Y... ¿conociste a algún chico?- arqueó una ceja. -Jajajaja no, sería problemático ya que estaría muy lejos de aquí-. -Ok, pero en algún momento tienes que conocer a alguien- me reprendió. -Hablando de eso...- murmuré tímidamente. -¿Recuerdas que te hablé de un chico que se mudó meses antes de tu llegada?-.
-Si, ¡como no olvidarle! de lo único que hablabas y te quejabas en ese momento era de lo mucho que lo extrañabas-. -Esta mañana mi madre me contó que la madre de él la llamó para contarle que regresarían a Joplin-. Mellie me miró unos segundos escrutándome con su mirada.
-Este chico... te gustaba ¿no?-. Me quedé pensando unos segundos. -Me gustaba- mascullé.
-Ahora no, llevo diez años sin verlo así que ni siquiera sé como es él ahora, y si lo vuelvo a ver sería como ver a un extraño-. tomé de la mano a Mellie y la arrastré hacía el salón de clase.
-¡Estaba en lo correcto! ese chico te sigue gustando ¡no mientas!- gritó Mellie cuando cruzamos el pasillo.
Llegamos al salón con quince minutos de retraso. -Señoritas... ¿han visto la hora?- preguntó el profesor.
-Teníamos que arreglar papeleo- respondí nerviosa. Esperaba que la actitud volátil de Mellie no nos metiera en problemas. -¿Sobre qué?- inquirió. -Mire le hemos dado la razón de porque hemos llegado 15 minutos tarde, no creo que esto amerite alguna clase de sermón-. -Son mis reglas-. el profesor nos miro a ambas.
-Harán un trabajo final y será el único parcial que ustedes podrán presentar, tómenlo como quieran pero si fallan en esto suspenderán la materia-.

                                      ****
-¿Por qué siempre tienes que hacer que los profesores nos odien?- grité. -Tranquila jajajaja será más fácil que presentar exámenes-. dijo entre risas.
Su risa era contagiosa y de un momento a otro yo también estaba riendo, ambas caminamos hacia casa, ella vivía en la casa de enfrente.
-Bien, supongo que te veré luego- se despidió abrazándome. Correspondí su abrazo y camine hacia mi casa.
-¡He llegado!- grité al no ver a mi madre en la estancia o la cocina.
Subí un rato a mi habitación cuando mi celular comenzó a sonar.
-¿Si?- respondí. -______ necesito que prepares todo, fui al aeropuerto a recibir a los Ingle, Nancy me ha llamado cuando te fuiste al instituto y me ha pedido que venga por ellos-. Una sensación de vértigo invadió mi estómago y mis manos comenzaron a enfriarse. -De acuerdo pero ¿que hay de la cena?-. -Me encargaré de comprarla de regreso a casa, me tengo que ir te llamo luego-. La llamada se cortó.

Oh no! oh no! oh no! oh no! ¿ qué rayos hago? ¿que me pongo? ¿me tengo que poner algo en especial? ¿él vendrá?.
Comencé a ordenar todo en la estancia, limpié la cocina, puse los cuadros en orden, coloqué jarrones y demás piezas decorativas a diestra y siniestra.
Cuando quede convencida de la decoración y orden de la estancia, la cocina, el cuarto de baño, la barra del desayuno y la mesa subí corriendo a mi habitación abrí el armario y comencé a buscar algo que ponerme.

Pasadas las ocho me decidí por un vestido rojo. -Creo que vendrá bien- murmuré.



Entré al cuarto de baño y me metí en la ducha.
Al terminar escuche la puerta de mi habitación abrirse, salí del baño envuelta en la toalla.  Mi madre había entrado.
-¿Aún no estas lista?- preguntó. -Dame unos minutos bajaré de inmediato- respondí corriendo al tocador para arreglarme. -De acuerdo pero no tardes- salió.
Comencé a vestirme y después a secar mi cabello dándole forma con la secadora después me puse algo de maquillaje y me miré al espejo tratando de darme un poco más de valor.
Abrí la puerta de mi cuarto y miré nerviosa las escaleras, uno por uno mis pies fueron bajando lentamente cada escalón, temía resbalarme y caer ya que mis piernas temblaban.

No podía creer lo nerviosa que estaba por la visita de la antigua amiga de mi madre y sus hijos, de pronto escuché una cálida y suave voz que hizo erizarse a mi piel.

-¿Dónde esta?- preguntó. -Arriba- escuché contestar a mi madre. Automáticamente retrocedí las escaleras hasta llegar al pasillo del piso de arriba.
Estaba aterrada y me quede inmóvil al escuchar sus pasos mientras subía las escaleras.

Y de pronto el nudo en mi garganta y la sensación de vertido en mi estomago se hicieron más fuertes al verlo.

-Hola-. me miró.

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domingo, 30 de marzo de 2014

Trampoline...





La última vez que le había visto el tan solo era un niño de 11 años, ambos asistíamos a la misma escuela y vivíamos en el mismo vecindario, eramos amigos, me sentía cómoda a su lado, él era el causante de mis risas pero cuando se fue esas risas se fueron con él y mi alegría se disipó, no tenía más amigos, era él mi único amigo.











Pronto estará lista! 


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sábado, 1 de marzo de 2014

Capitulo 30.

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Bueno... aquí esta el último capítulo de esta novela.
Espero les guste...
Muy pronto subiré otra novela :)
Recomienden el blog!! :D
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Era el día de año nuevo, podía observar y sentir la euforia en el aire y la felicidad reflejada en el rostro de las personas.
Mientras tanto yo seguía tan vacía como antes y podría asegurar que ese vacío seguía creciendo conforme el tiempo pasaba, tenía un gran vacío existencial y me sentía culpable por todo lo que pasaba a mi alrededor.
Llevaba una semana exacta sin ver a mi querido Christofer, mi dulce chico de cabello castaño y ojos luminosos no estaba conmigo, aquella vez que tuve el confrontamiento con la familia de Christofer ellos se opusieron rotundamente a que él permaneciera en ese hospital y fue trasladado a un hospital privado de Joplin cerca de la casa de los Ingle.
Sus padres estaban consternados de que su hijo estuviera en una situación tan delicada como esa y no tuviera la mejor atención médica.
Solté un gran suspiro y me senté en una banca cerca de un parque.
Recuerdo la gélida mirada de la madre de Christofer al decirme que no era la persona indicada para él y su opinión acerca de que nuestra relación no era favorecedora para ambos, entonces recordé la discusión que tuve con ella.
*Madre de Chris: Escucha, quiero lo mejor para mi hijo -espetó- y no creo que tu lo seas, ¡tan solo míralo! todo esto ha sido tu culpa, es claro que si esto continua él nunca podrá ser feliz o ¡peor!
¡Usted no sabe nada!-respondí llena de rabia-. Es verdad que él y yo estábamos pasando por un momento difícil pero somos capaces de solucionarlo y si usted se lo lleva lo alejará de todo lo que él ha logra, de ¡todo lo que él ama! su banda, la música, la ciudad, las giras, los fans, ¡absolutamente todo!.
Observe como la mirada de aquella mujer se había quedado perpleja al ver mi furia, aún así no conseguí convencerla.
Yo sé lo que es mejor para él-dijo como últimas palabras-.
Aquellas palabras me devastaron porque sabía que no podría impedir que lo alejaran de mi y así fue.
Al día siguiente que volví al hospital la enfermera me dijo que él había sido trasladado y como intento de consolarme me dio la dirección del hospital.
Lloré y permanecí incautada en el departamento con Natalie por toda la semana pero hoy me convenció de salir un rato, la he notado extraña últimamente, siento que me oculta algo.
Habíamos planeado ver por la noche a Taylor y Hayden así que salí a hacer la compra a petición de Natalie, no me opuse ya que ella comenzaba a ponerse histérica por todo lo que había por cocinar.
Volví al departamento y tomé una larga ducha.
Hey! ______!!! ¿sigues ahí?-preguntó Natalie desde la cocina-.
Quisiera que no-respondí molesta-. Muy graciosa pero sal ya, necesito que me ayudes con algo-gritó-.
Ayudé a Natalie para hornear galletas y por primera vez en mucho tiempo olvidé todo y me dedique a sonreír y divertirme como lo hacía antes de mudarme.
Estoy segura de que Christofer estaría muy feliz de estar junto a ti ahora-dijo mientras me abrazaba-.
Christofer...- susurré entre pensamientos-. ¡Tengo que verlo!-grité-.
Natalie me miraba como si me hubiera vuelto loca, salí de inmediato de la cocina y fui a mi habitación en busca de unos jeans y un abrigo.
Cuando salí Natalie se encontraba parada frente a la puerta con mirada decidida.
Ni lo pienses- me reprochó-  Muy tarde-conteste fúrica-.
Logré apartarla de la salida y salí corriendo escaleras abajo, a la salida del edifició choqué con Hayden.
_____! espera! tenemos algo que decirte- gritó mientras me alejaba- No me importa, yo sólo quiero verlo- respondí desde la distancia-.

Tomé un taxi hacía el aeropuerto, el conductor se detuvo, pagué y salí corriendo hacía el modulo de información, por primera vez el universo estaba de mi lado y conseguí un boleto para Joplin.
Tomé mi celular para llamar a la pobre Natalie que estaría sufriendo un colapso nervioso por mi culpa así que saqué mi teléfono del bolsillo.
-No creo que necesites llamarla...- escuché detrás mio-.
-Eh?- me giré para ver quien era la persona que me estaba hablando.
-¡Dios mio! ¡¿Qué haces aquí!?- grité conmocionada.
-Desperté y no estabas ahí...- dijo con cierta tristeza-
Aquellas palabras hacían que una oleada de dolor invadiera mi cuerpo, corrí hacía él y lo abracé, lo abracé como nunca, como si quisiera ser una con él, aspiré ese dulce y reconfortante olor, recorrí con mis manos aquel rostro lleno de luz y felicidad, mis dedos se deslizaron por su cabello castaño y mis ojos escrutaron los suyos en busca de consuelo.
No podía creer lo que estaba viendo, después de tanto tiempo sin él, sin esa persona que hacía girar mi universo y le daba calidez a mis días, lo tenía frente a mi y aún no lo podía creer.
Las lágrimas empezaron a brotar de mis ojos y correr por mis mejillas, él acercó su mano y enjugo mis lágrimas.

-Regresé y no volveré a irme- acarició mi mejilla una última vez y me besó.


martes, 21 de enero de 2014

Pronto subire el ultimo capitulo de la novela!!! :D
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:D

lunes, 23 de diciembre de 2013

Capitulo 29.

Habían pasado casi tres meses en los cuales mi vida entera se había enfocado al cuidado de Christofer, estaba devastada ya que él no presentaba ninguna mejoría, seguía inconsciente y me preguntaba si se recuperaría pronto.
No iba a perder la fe en que pronto despertaría, creo en él y sé que mejorará y pronto volverá a ser ese hombre de sonrisa cálida y ojos inspiradores.
Natalie y los chicos venían a visitarme seguido ya que debido a la condición de Christofer y las peleas con mi madre tuve que cambiar de apartamento y me establecí a unas cuadras del hospital por suerte Natalie decidió que ella también necesitaba cambiar de ambiente y se mudo conmigo.
Es reconfortante tener a ella y a los chicos cerca, logran darme tranquilidad y el sentimiento de que no estoy sola.
                                      *****
Mi vida se ha detenido, sin él siento que nada tiene sentido.
Natalie ha intentado convencerme de que pasé Navidad con ella y los chicos pero no puedo dejar a Christofer solo, no me sentía preparada para ello, el simple hecho de imaginarlo solo en un triste cuarto de hospital hacía que mi pecho sintiera un gran dolor y vacío.

El día transcurrió normal, tenía una rutina, por la mañana tomaba el desayuno en la habitación de Christofer, después salió un rato por la tarde a caminar o ir a la disquera donde sabía que encontraría a alguno de los chicos, después regresaba al hospital, y leía una revista ocasionalmente, a la noche leía para Christofer y así esperaba a que el sueño se apoderara de mi y regresaba al apartamento o me quedaba a dormir ahí.

Aquel día cambió un poco ya que Natalie me obligó a salir de compras con ella, tenía una sensación liberado por cambiar un poco mi rutina y es que lo único que me mantenía lejos del borde de la locura era er la brillante sonrisa en el rostro de mi mejor amiga.

Aquella tarde fue demasiado relajante, normalmente me hubiera ido o exasperado ya que en momentos Natalie puede llegar a ser una persona muy indecisa pero esta vez se comportó de una manera muy madura.

Al terminar decidió acompañarme hasta el hospital donde estuvo un rato más conmigo y decidí que sería mejor regresar a mi apartamento con ella.

Taylor y Hayden llegaron y los cuatro pasamos la noche bebiendo, comiendo y haciendo bromas.

Al día siguiente desperté algo cansada y enferma, había tenido una intoxicación debido a la comida de ayer así que tuve que ir con Natalie al hospital, estaba desesperada por regresar y ver a Christofer así que salí corriendo al terminar la consulta.
Natalie fue tras de mi, eso me resulto algo extraño.

Cuando entre al cuarto abriendo la puerta de golpe, había una chica de cabello castaño sentada en la silla que estaba junto a su cama y con ella una pareja que me miraban expectantes como yo a ellos.

Penúltimo capítulo!
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